Santos

“No seas incrédulo, sino hombre de fe”

“Introduce aquí tu dedo, y ve mis manos. Pon tu mano en mi costado. No seas incrédulo…”

Santa María Magdalena: La que ha amado mucho

El alma apasionada desconoce el miedo, no mide riesgos. En el Huerto de los Olivos los Apóstoles huyeron aterrorizados. María Magdalena, por el contrario, salió en busca de su Amado, y Él fue a su encuentro.

San Cirilo de Alejandría: Incansable paladín de la verdadera fe

Mucho más agradable habría sido para el Patriarca de Alejandría guardar silencio y llevar una vida tranquila y pacata. Pero ¿no sería culpable por callarse cuando la fe se encontraba amenazada?